Mi perro está viejo.

Mi perro está viejo.

Mi perro está viejo.

Mi perro está viejo. La esperanza de vida de nuestros perros está aumentando y, con ella, la aparición de diversas enfermedades relacionadas con la edad.

Mi perro está viejo. Nuestros perros viven cada vez más, y ese es un hecho que comprobamos a diario en la clínica.

Desde hace un par de décadas la esperanza de vida de nuestros perros ha aumentado unos dos años, algo que, aunque parezca poco tiempo, es como si la esperanza de vida del hombre pasara de 65  a 75 años.

Este aumento en la esperanza de vida ha traído también la aparición de enfermedades relacionadas con la edad. Cuanto más tiempo viven nuestros perros, más posibilidad de desarrollar alguna enfermedad relacionada con el envejecimiento.

Enfermedades tales como los problemas osteoartríticos, enfermedades del aparato cardiorespiratorio, enfermedades endocrinas, enfermedades del sistema inmunitario, alteraciones del sistema nervioso, aparición de neoplasias, etc. se tratan con mucha frecuencia en la clínica.

Cuando notamos que nuestro perro, que ya tiene una edad avanzada, padece algún problema, lo achacamos a la edad como si la edad fuese una enfermedad. Y con eso estamos cometiendo una grave equivocación pues al achacar los problemas a la edad los dejamos sin tratar, lo que conlleva disminuir la calidad y la esperanza de vida de nuestros perros.

Cuando nuestro perro se mueve menos puede deberse a que tiene dolor en alguna articulación y por eso evita moverse. Los problemas degenerativos articulares son más frecuentes en perros viejos pero no por ello debemos dejarlos sin diagnosticar y tratar.

Cuando un perro viejo se cansa más no se debe a la edad sino, por ejemplo, a algún problema del aparato cardiorespiratorio ( insuficiencia cardiaca congestiva, fibrosis pulmonar, bronquitis crónica, etc.), problemas que hay que diagnosticar y tratar, con lo que conseguimos que nuestros perros vivan más y mejor.

Si nuestro perro se orina en casa cuando antes no lo hacía no es porque sea viejo sino porque puede haber un problema en el aparato urogenital ( enfermedad renal crónica, hiperplasia prostática, cistitis, etc.), pero también en el sistema nervioso ( disfunción cognitiva senil). Estos problemas hay que diagnosticarlos y poner tratamiento para paliarlos o curarlos si es posible.

Problemas como la ganancia de peso, aumento o disminución de apetito, que nuestro perro beba y orine más, etc. pueden deberse a afectaciones endocrinas tales como la diabetes mellitus, el hipotiroidismo o una enfermedad de Cushing.

Nuestro perro puede ver menos, pero eso puede deberse a la presentación de cataratas, afecciones de la retina, hipertensión arterial, etc. Estos son problemas que pueden y deben tratarse.

Podríamos citar muchos problemas más, que están relacionados con la edad, pero que no por ello deben dejarse sin diagnóstico y tratamiento. Es por todo esto por lo que se aconsejan los chequeos geriátricos pues es el veterinario quien, al examinar a nuestro perro, puede encontrar alguna sintomatología a la que no estamos dando importancia pero que sí la tiene y que, además, se puede tratar. Estos chequeos se recomiendan a partir de los ocho o diez años, dependiendo del tamaño del perro y de si hay alguna enfermedad que ya tenga y que deba controlarse más asiduamente.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (www.tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de www.tuveterinario.info

1 Comentario

  1. Tiare dice:

    Lleve a mí gata al veterinario, me diagnosticaron mastitis pero vomita sangre, necesito saber si eso es normal.

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