Mi perro se ha quemado.

Mi perro se ha quemado.

Mi perro se ha quemado.

Mi perro se ha quemado. Las quemaduras en nuestros perros son bastante frecuentes pero en muchas ocasiones sus cuidadores no se dan cuenta hasta que aparecen heridas en la piel afectada.

Mi perro se ha quemado. Los accidentes domésticos son frecuentes en nuestros hogares. ¿Quién no conoce a nadie que no haya sufrido alguno? Entre los accidentes domésticos, las quemaduras producidas por el uso de la cocina y de la plancha son de muy frecuente presentación.

Nuestros animales domésticos, sobre todo nuestros perros y gatos, no están exentos de estos riesgos y es frecuente el que tengan que venir a la clínica aquejados de alguna quemadura, de la cual, a veces, es difícil saber su origen ya que las lesiones no son tan aparentes al principio como sí ocurre en el caso de las personas.

Debido a que la piel de nuestros animales está cubierta de pelo más o menos espeso y a que es más gruesa que la nuestra, cuando sufren una quemadura puede ser muy difícil apreciarla y, menos aún, cuantificar su extensión y profundidad.

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Cuando nos quemamos nosotros, enseguida se enrojece la piel y, dependiendo del grado de la quemadura, aparecerá una ampolla más o menos extensa según la zona afectada. Esto es lo que no se aprecia tan fácilmente en nuestros perros.

Si presenciamos cómo se produce una quemadura en nuestro perro ( por ejemplo vemos que le cae aceite hirviendo de una sartén) debemos actuar lo más rápido posible. Debemos enfriar la zona afectada con agua fría durante bastantes minutos. Para ello lo mejor sería meter a nuestro perro en la bañera o en la ducha y así será más cómodo y más efectivo el enfriamiento de esa zona.

En otras ocasiones en las que la causa de la quemadura no está clara ( quemaduras eléctricas, quemaduras de baja temperatura, etc.) va a ser la aparición de dolor en la zona afectada y la lesión de la piel la que nos haga sospechar de la posibilidad de una quemadura como causa de esa lesión y del dolor.

Una vez que hemos hecho esto debemos contactar con nuestro veterinario pues el hecho de que no veamos la piel enrojecida, ni le salgan ampollas como a nosotros, ni se levante la piel, no significa que no se trate de una lesión grave. Cuando acude el perro a la clínica, el veterinario procederá a realizar una revisión completa del animal y luego se centrará en la zona afectada. Lo ideal es pelar esa zona con cuidado para ver si se aprecia alguna lesión y para poder aplicar alguna crema para las quemaduras. Junto a esto se instaura un tratamiento analgésico pues el dolor suele ser importante.

Esa zona de la quemadura debe revisarse a diario para ver cómo evoluciona. Cuando la quemadura afecta a zonas más profundas de la piel, esta se necrosa (se muere) y va adquiriendo una consistencia como acartonada. Debemos mantener la pomada antibiótica, los analgésicos e, incluso, instaurar antibioterapia sistémica.

Debemos tener presente que la piel es la principal barrera de protección que tenemos nosotros y los animales. Es por esto que si se produce una quemadura, y más si es extensa, hay un gran riesgo de infección además de una gran pérdida de líquidos y electrolitos que debemos tener bajo control.

Esa piel que estaba acartonada y que, en muchas ocasiones, es lo primero que notan los propietarios de perros cuando sufren una quemadura, empezará a desprenderse. Aquí el veterinario debe ir realizando curas periódicas para ayudar a retirar todo el tejido muerto y favorecer que vaya creciendo nuevo tejido que ayude a una pronta cicatrización de la herida. Este proceso puede demorar bastante tiempo dependiendo de la extensión de la lesión.

Con los tratamientos indicados y si el estado de la herida es óptimo, a veces es imprescindible el tener que recurrir a la cirugía plástica para, mediante colgajos de piel, cerrar o, al menos, aproximar los bordes de la herida para acelerar su curación.

Siempre que haya una quemadura o sospechemos de ello debemos enfriar la zona con agua. NUNCA debemos aplicar sobre la zona afectada tratamientos del tipo de pasta de dientes, clara de huevo, etc. Una vez que hemos enfriado la zona bastantes minutos, debemos acudir a nuestro veterinario para que sea él quien nos diga cómo debemos tratar el problema tanto a nivel de las curas a realizar como de los medicamentos que debemos utilizar.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (www.tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de www.tuveterinario.info

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