Mi perro está vomitando.

Mi perro está vomitando.

Mi perro está vomitando.

Mi perro está vomitando. Quizá sea este uno de los problemas por lo que nuestros perros acuden con más frecuencia a la consulta veterinaria.

Mi perro está vomitando. Los problemas digestivos son junto con los dermatológicos, los motivos más frecuentes por los que acudimos con nuestros perros a la consulta veterinaria y, entre esos problemas, destacan los vómitos.

Podríamos definir el vómito como la expulsión activa del contenido del estómago por la boca. Este acto se acompaña de la contracción de los músculos abdominales y la relajación del esfínter esofágico. Decimos esto pues es importante diferenciar el vómito de otro proceso similar, la regurgitación, en la que se produce la expulsión del contenido esofágico pero de forma pasiva, sin realizar esfuerzos, y que tiene unas causas distintas a las de los vómitos.

Las causas de los vómitos son muy variadas y es importante diagnosticar, si es posible, el motivo de los vómitos para así poder tratar la causa además del síntoma (vómito) que origina. La importancia de esto radica en que, por ejemplo, si se trata a un perro que vomita con medicación antiemética (para controlar el vómito) y la causa es que tiene un cuerpo extraño en el estómago, mientras que no solucionemos el problema que causa el vómito (presencia de un cuerpo extraño) no vamos a poder acabar con los vómitos.

También es importante saber si se trata de un cuadro agudo de vómitos (horas, unos días) o crónicos (semanas o meses).

Entre las causas de los vómitos agudos podemos encontrarnos con que pueden deberse a trastornos alimentarios, procesos infecciosos (entre los que encontramos enfermedades tan graves como el moquillo y la parvovirosis), ingestión de cuerpos extraños, problemas en el vaciado gástrico, problemas endocrinos, dilatación de estómago, intoxicaciones, pancreatitis aguda, enfermedad renal, etc.  y son los que vamos a tratar en este pequeño artículo.

Los vómitos crónicos pueden deberse a inflamación tanto del estómago como del intestino, con todas sus variantes, problemas hepáticos, pancreáticos, renales, tumores, etc.

Cuando nuestro perro presenta un cuadro de vómitos, salvo en el caso del debido a la cinetosis ( mareo al viajar) y para la que existe tratamiento preventivo, es importante consultar con nuestro veterinario para ver si la atención es urgente o no. No es igual que nuestro perro haya tenido un vómito matinal en vacío ( que suele ser sin contenido digestivo, sólo jugo gástrico, saliva y bilis y que, normalmente, no presenta mayor complicación y se resuelve por sí solo) a que tenga un cuadro de vómitos contínuos en los que, aparte de que puede tratarse de algo más serio, también existe riesgo de deshidratación y  de desequilibrios electrolíticos.

Cuando nuestro perro vomita, lo primero que tenemos que hacer es retirarle el alimento de su plato. En ocasiones el perro no quiere comer nada pero en otras sí y puede dar lugar a que continúen los vómitos. Muchas veces con un simple reposo alimentario de 12 a 24 horas es suficiente para solucionar el problema si la causa ha sido, por ejemplo, un error dietético. En otros casos, cuando hay sospecha de ingestión de cuerpo extraño, de algún tóxico, etc., debe ser el veterinario quien, habiendo explorado al perro, decida cuál es el tratamiento, tanto médico como dietético, que debe instaurar.

Como decía más arriba, normalmente el cuadro agudo de vómitos, si no son frecuentes,  se trata con ayuno durante 12 a 24 horas y solo con aporte de agua o suero para evitar esa deshidratación y desequilibrio electrolítico que antes comentaba. Hay perros que rechazan los sueros debido a su sabor y, si el vómito no es frecuente se puede mantener con agua si suero, pero si son frecuentes o se acompañan también de diarrea, en ocasiones habrá que recurrir a tratamiento con sueroterapia subcutánea o intravenosa según el caso.

En los perros con problemas digestivos que se acompañen de vómitos, y/o diarrea, es fundamental el tratamiento dietético hasta que se haya acabado de solucionar por completo el problema. Para estos casos hay alimentos especialmente formulados y que son mucho más útiles para tratar estos problemas que la comida que podamos hacerles en casa.

Con respecto al uso de medicamentos antieméticos debe ser nuestro veterinario quien los recete una vez haya explorado al perro y diagnosticado la posible causa de los vómitos pues puede haber contraindicaciones serias en el uso o puede estar ocultando un problema que puede hacerse más grave.

El vómito no es una enfermedad sino el síntoma de alguna y por ello no sólo hay que tratar el vómito en sí sino que debemos diagnosticar y poner tratamiento a la causa del vómito ( gastritis, cuerpo extraño, intoxicación, etc.).

Recordad que, siempre que haya sospecha de ingestión de algún medicamento o algún tóxico, debemos ponernos en contacto urgentemente con nuestro veterinario para que nos oriente sobre lo que podemos hacer mientras puede ver a nuestro perro en consulta ya que hay medicamentos que son muy tóxicos para nuestros animales aun en dosis muy bajas.

Muchas veces los vómitos no son importantes pero otras veces pueden ser síntoma de una grave enfermedad de nuestro perro (intoxicación, dilatación de estómago, cetoacidosis, etc.) que ponen en peligro la vida de nuestro animal y que, por tanto, hay que tratar cuanto antes.

En el siguiente artículo ampliaremos un poco más este tema de los vómitos en el perro.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (www.tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de www.tuveterinario.info

 

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