Mi gato está viejo.

Mi gato está viejo.

Mi gato está viejo.

Mi gato está viejo. La esperanza de vida de nuestros gatos está aumentando y, con ella, la aparición de diversas enfermedades relacionadas con la edad.

Mi gato está viejo. Nuestros gatos viven cada vez más, y ese es un hecho que comprobamos a diario en la clínica.

Desde hace un par de décadas la esperanza de vida de nuestros gatos ha aumentado unos dos años, algo que, aunque parezca poco tiempo, es como si la esperanza de vida del hombre pasara de 65  a 75 años.

Este aumento en la esperanza de vida ha traído también la aparición de enfermedades relacionadas con la edad. Cuanto más tiempo viven nuestros gatos, más posibilidad de desarrollar alguna enfermedad relacionada con el envejecimiento.

Enfermedades tales como los problemas osteoartríticos, enfermedades del aparato cardiorespiratorio,enfermedades del aparato urinario, enfermedades endocrinas, enfermedades del sistema inmunitario, alteraciones del sistema nervioso, aparición de neoplasias, etc. se tratan con mucha frecuencia en la clínica.

Cuando notamos que nuestro gato, que ya tiene una edad avanzada, padece algún problema, lo achacamos a la edad como si la edad fuese una enfermedad. Y con eso estamos cometiendo una grave equivocación pues al achacar los problemas a la edad los dejamos sin tratar, lo que conlleva disminuir la calidad y la esperanza de vida de nuestros gatos.

Cuando nuestro gato se mueve menos puede deberse a que tiene dolor en alguna articulación y por eso evita moverse. Los problemas degenerativos articulares son más frecuentes en gatos viejos pero no por ello debemos dejarlos sin diagnosticar y tratar. Hay que tener en cuenta que hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que los gatos no padecían problemas osteoarticulares como los perros. Esto se debía a que ellos no manifiestan el dolor tal y como hacen los perros. Los gatos suelen moverse de una manera característica y además no los sacamos de paseo como a nuestros perros por lo que cuesta apreciar más la aparición de cojeras.

En los gatos, cuando aparecen problemas osteoatríticos se van a manifestar por que van a pasar más tiempo echados, renuncian a subirse a sitios donde antes lo hacían, no dan saltos o son más bajos, no pueden entrar en el arenero a hacer sus eliminaciones, etc.

Cuando un gato viejo se cansa más no se debe a la edad sino, por ejemplo, a algún problema del aparato cardiorespiratorio ( miocardiopatía hipertrófica, por ejemplo),  problemas que hay que diagnosticar y tratar, con lo que conseguimos que nuestros gatos vivan más y mejor.

Si nuestro gato se orina fuera del arenero,  cuando antes no lo hacía, no es porque sea viejo sino porque puede haber un problema en el aparato urogenital ( enfermedad renal crónica, cistitis, cálculos en vías urinarias etc.). Estos problemas hay que diagnosticarlos y poner tratamiento para paliarlos o curarlos si es posible. No debemos olvidar que puede haber otros problemas que también hacen que rehúsen entrar en el arenero como son los problemas osteoarticulares, situaciones de estrés (llegada de otro gato a casa), cambio del sustrato del arenero, etc.

Problemas como la ganancia de peso, aumento o disminución de apetito, que nuestro gato beba y orine más, etc. pueden deberse a afectaciones endocrinas tales como la diabetes mellitus, el hipotiroidismo o una enfermedad de Cushing, aun que estas dos últimas son menos frecuentes que en los perros. En los gatos es más frecuente el hipertiroidismo, en el que junto a una pérdida de peso podemos notar también que comen, beben y orinan más y también hay mal estado del pelaje.

Nuestro gato puede ver menos, pero eso puede deberse a la presentación de afecciones de la retina, hipertensión arterial,  uveitis, coroiditis y coriorretinitis por enfermedades infecciosas o parasitarias, etc.etc. Estos son problemas que pueden y deben tratarse.

Podríamos citar muchos problemas más, que están relacionados con la edad, pero que no por ello deben dejarse sin diagnóstico y tratamiento. Es por todo esto por lo que se aconsejan los chequeos geriátricos pues es el veterinario quien, al examinar a nuestro gato, puede encontrar alguna sintomatología a la que no estamos dando importancia pero que sí la tiene y que, además, se puede tratar. Estos chequeos se recomiendan a partir de los ocho o diez años, dependiendo de si hay alguna enfermedad que ya tenga y que deba controlarse más asiduamente.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (www.tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de www.tuveterinario.info

1 Comentario

  1. Mas que un cimentario quiero hacerle una consulta, Mi perrito es un french mediano, hace unos 5 dias nos dimos cuenta de un bulto como el de un pelota pequeñita en el codo estes estaba aguadito y despues se puso duro, hoy amanecio y amanecuo bomitando mi perro, y ha tenido momentos de mucha quietud y otros momentos donde esta bien, podria ayudarme indicandome que puedo hacer?

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